Como muchos de ustedes saben, nuestros antepasados mexicanos fueron muy diestros en eso de las practicas guerreras, existieron durante la época prehispánica, dos principales órdenes bélicas dedicadas a expandir y defender territorio mexicano. Estos fueron, los denominados “caballeros Aguila” y “caballeros Jaguar”.



Aún con el paso del tiempo y luego de haber sido cruelmente sometidos, surge un nuevo ejército mexicano. Parte de esa gran historia la podemos conocer hoy en día gracias a los objetos y reseñas cuidadosamente exhibidos en el Museo del Ejército y Fuerza Aérea. ¿Dónde se encuentra?.

Bueno, el edificio donde hoy se ampara dicho museo, se construyo en 1673 para dar cobijo a la orden religiosa denominada “Bethlemitas”. Sin embargo, después de la Independencia de México se le destinó para ser el Colegio Militar, por decreto del entonces presidente mexicano Guadalupe Victoria.

Aunque no siempre fue sede conventual dicho edificio, porque en algún momento de su historia fue usado como hospital. Su construcción es muy sencilla: se trata de una sola planta con una bóveda de cañón corrido (es decir, no tiene divisiones, se trata de un simple pasillo largo) y una cúpula (techo), con decoración estilo barroco.

Actualmente, podemos conocer la historia de la guerra en México a través de doce módulos. Comenzando, por la época prehispánica (hay cascos de ambas ordenes militares), continuando con las armaduras de españoles tales como: mosquetes, espadas, cota de malla, etc.) que luego usaron los criollos.

También son exhibidos algunos documentos importantes relacionados con la historia militar, así como las diferentes banderas que tuvo México antes de conocer la actual. Para los que ya no conocen documentos físicos más que los que guardan en su Lenovo, éste es el momento ideal para ver "archivitos vintage".

¡No te lo pierdas! Es una excelente opción educativa para tus pequeños. Se encuentra abierto de martes a sábado de 10:00 a 18:00 y los domingos y días festivos de 10: a 16:00. Muy cerca de la estación del metro Allende (Calle Filomeno Mata no. 6 en la Col. Centro). Si requieres más informes, puedes solicitarlos al contacto: mus_bethlem@mail.sedena.gob.mx Además, la entrada es libre. ¿Qué esperas?

Y para que no te vayas "A la guerra sin fusil", ármate con una buena guía de museos:

Imagen de Caballero Águila: https://www.flickr.com/photos/10066932@N03/1541363235

Fachada del museo: "Vida de Peatón" https://jorgalbrtotranseunte.wordpress.com/2011/12/07/del-pabellon-de-mexico-en-la-exposicion-universal-de-1889-al-jardin-de-la-triple-alianza/

¡Qué rico es lanzarse a “patín” por las calles del Centro de la Ciudad de México!, y a veces es irresistible pasar por edificios imponentes o muy viejos y preguntarse: "¿quién habrá vivido aquí?, ¿a los habitantes de ésta casa les habrá gustado el agua de jamaica, el caldo de albóndigas, o sólo “pechugas de ángel” como dice mi abuelita?"

Éstas y otras preguntas asaltan nuestras mentecillas al pasar por el Sanborns´s de los azulejos, donde vivieron los Condes de Orizaba y sus familiares, y después de mucho pasar de mano en mano se hizo “Jockey Club de México”, “Casa del Obrero Mundial" y después pasó a dominio de la famosa cadena de cafeteria de “buhitos” noctámbulos que todos conocemos.

Y para los que gustan del “chisme de rancio abolengo”, ahí les vamos: Dicen las malas lenguas que éste inmueble debe su nombre a que un descendiente del Conde de Orizaba - un “Mirrey” virreinal - era “re-tremendo” por lo que su padre le vaticinó: "Hijo, así nunca llegarás lejos, ni harás casa de azulejos…”, cosa que hizo al hijo cambiar de caminos para progresar y demostrarle a su papi que sí llegaría lejos ( y no nos referimos a que del Centro se hubiera lanzado a Tacubaya o algo así), y que sí haría casa ¡DE AZULEJOS!, por lo que decidió forrar el inmueble con tan coloridos mosaicos de talavera.

Si pasas a un lado de la Casa de los Azulejos, encontrarás un callejoncito donde dos Mirreyes -igualmente virreinales- se toparon con sus carruajes, como no podían pasar al mismo tiempo uno de los dos debía dar reversa para dar paso al otro, lo que significaba que el que cediera el paso reconocería que el otro personaje era de más “alcurnia e importancia” que él, por tal motivo ninguno deseaba ceder el paso y se quedaron ahí ¡3 días con 3 noches! hasta que el Virrey ordenó que ambos retrocedieran al mismo tiempo y se marcharan por donde llegaron…¡pufff! (Foto de leyendascoloniales.blogspot.com)

Imagen: leyendascoloniales.blogspot.com

Otro dicen que en 1914 - y hay fotos que lo confirman - las tropas zapatistas llegaron a la Ciudad de México, donde visitaron el Sanborn´s de los Azulejos para “fusilarse” un buen panecillo con café..¡pues a falta de “guajolotas” con atole: biscuits y café de Sanborn´s!… las lenguas viperinas dicen que se fueron sin pagar, otros dicen que sí pagaron, pero como no lo vimos, pues quizá la historia nunca lo sabrá.

Si ya se te antojó el café y por tus venas corre sangre "Mirreynal", éstas tazas son lo que necesitas, porque son de autor, vienen seriadas y con certificado de autenticidad, firmadas por el mismo artista, montadas en su propio "estuchito nice" y bueno... están "re lindas".

Y si se te antojaron los bisquets, el café y te gusta salir de compras, el Sanborn´s es una excelente opción: ahí te puedes comprar una Toshiba, joyería, discos... y quién sabe, a lo mejor hasta un revolucionario perdido en el tiempo y en los anaqueles del almacén XD

 

 

Foto de portada: pinmexico.com